Como manda la tradición al rozar el término del periodo vacacional, el encuentro anual en Western Water Park organizado por el Club del Suscriptor de Ultima Hora se consolida como una fecha señalada e imprescindible en la agenda de sus miembros. En esta edición, el sábado 12 de septiembre fue el día elegido para compartir una experiencia vibrante e inolvidable en el emblemático parque temático ubicado en Magaluf.
A partir de las diez de la mañana, las instalaciones del recinto abrieron sus puertas para dar la bienvenida a la nutrida comitiva de suscriptores que acudió con ganas de disfrutar desde primera hora en compañía de sus seres queridos. La entusiasta representación de socios fue recibida con calidez por el personal del parque y por Juani Molina, quien acudió en nombre del Club para velar por el óptimo desarrollo de la jornada, ofreciendo una atención cercana, atenta y profesional en todo momento.
Bajo un cielo despejado y un clima formidable, la actividad no tardó en trasladarse a los diferentes espacios, piscinas y toboganes, que rápidamente se poblaron de público de todas las edades decidido a exprimir al máximo cada minuto del día.
La ruta por las atracciones de Western Water Park brindó momentos inolvidables a los grupos de familias, que disfrutaron de propuestas colectivas tan populares como el Gran Cañón o el Big Hole, donde los descensos sobre flotadores gigantes aseguraron risas y emoción compartida a pesar de las habituales esperas.
Por supuesto, las atracciones de alta intensidad no dejaron de recibir a intrépidos visitantes en ningún momento. Los más lanzados desafiaron la gravedad en La Bestia, con su imponente caída libre desde 30 metros de altura, mientras que muchos otros probaron suerte en las pistas de los Crazy Horses. Las parejas se inclinaron por la vertiginosa rampa del Boomerang, una estructura de 15 metros que impacta tanto a quien se desliza por ella como a los espectadores desde la base, mientras que la penumbra del Huracán atrajo a los más curiosos. A lo largo del día, los gritos de júbilo y la adrenalina fueron la tónica general. Para recobrar el aliento tras emociones tan fuertes, buena parte del público optó por dejarse llevar por la corriente de Wild River a bordo de cómodos flotadores, o por acomodarse junto a la playa de olas Tam Tam Splash, uno de los puntos neurálgicos más concurridos durante las horas centrales. Por su parte, el público infantil disfrutó sin pausas en zonas diseñadas a su medida como La Ponderosa, con sus célebres cubos volcadores de agua, o el área temática de Coyote Park.
Más allá del agua, la jornada ofreció pausas reconfortantes a la hora del almuerzo. Muchos asistentes apostaron por la variada oferta culinaria del propio parque, degustando pizzas, hamburguesas, ensaladas frescas o crujientes aperitivos en sus restaurantes, mientras que otros prefirieron acomodarse en las zonas de césped para compartir propuestas traídas de casa. Tras la comida, el ritmo no decayó y la mayoría prefirió retomar la actividad de inmediato.
Poco antes del cierre de las instalaciones, a las cinco de la tarde, se anunció la conclusión del evento. Con un gran sabor de boca y la satisfacción del deber cumplido, los asistentes iniciaron el regreso, no sin antes visitar la tienda del recinto para hacerse con algún souvenir conmemorativo.
Desde el Club del Suscriptor desean trasladar un sincero agradecimiento a todo el equipo humano de Western Water Park por su magnífica acogida y predisposición, así como a todos los suscriptores y familias que se sumaron a la convocatoria, convirtiendo un año más esta cita en un recuerdo entrañable e imborrable.